El reconocimiento facial constituye la tecnología más eficiente en el campo de la biométrica. Las huellas digitales corren riesgo de falsificación, además de poder llegar a impedir erróneamente un acceso si los dedos están sucios o mojados. Los dispositivos de reconocimiento de iris son demasiado invasivos. Pueden generar enfermedades o graves afecciones. Los dispositivos de reconocimiento de voz pueden no dar buenos resultados, especialmente cuando se tiene dolor de garganta. Quizás el reconocimiento facial no es perfecto, pero es más avanzado que la mayoría de los métodos de identificación existentes.
Al hablar de sistemas de reconocimiento facial, los dispositivos 2D son más frecuentes que los 3D, aunque ambos tienen ventajas y desventajas. Por alguna razón, los 2D funcionan mejor bajo condiciones de iluminación relativamente modestas, pero a menudo se ven afectados por cambios en los gestos o las expresiones. Los sistemas de reconocimiento 3D no son tan comunes, pero tienden a hacerse cada vez más baratos y veloces. Como desventaja, las bases de datos de imágenes 3D son muy pocas en comparación con las 2D.
La diferencia fundamental entre ambos modelos es la más evidente: el sistema 2D considera solamente dos dimensiones del rostro, mientras que el 3D genera imágenes que se asemejan al objeto real. Tiende a pensarse que el sistema 3D garantiza por sí solo mejores resultados, pero esto no ha sido probado científicamente. Desde el punto de vista de los expertos, el sistema 3D es demasiado caro para la mayoría de la gente, aunque también es cierto que tiende a abaratarse. Por otro lado, a veces su efectividad depende de la disparidad de la luz.
Técnicamente, la diferencia entre los dos modelos es la variación: en el 2D hay una variación de intensidad, mientras que en el 3D la variación es de forma. Como el sistema de reconocimiento facial se usa para distinguir rostros de acuerdo al color, la intensidad u otros rasgos faciales, el 2D parece ser más adecuado para proveer la información requerida. El conflicto puede notarse en el sistema de reconocimiento 3D, que discrimina solamente la forma de los rasgos. A pesar de ser considerado más confiable y preciso, el sistema 3D todavía requiere mucho desarrollo para que se extienda su uso.
Los experimentos han demostrado que se alcanzan mejores resultados con la combinación de ambas tecnologías. El uso de muchas variables biométricas distintas garantiza una precisión mayor que el mejor sensor para una sola de ellas. En un estudio reciente, se descubrió que combinando 2D y 3D se puede alcanzar una tasa de aciertos del 98,8%.
En conclusión, el 3D tiende a popularizarse y promete ir ganando nuevos beneficios sobre el 2D, pero es éste último el modelo más utilizado, debido a que presenta muchas ventajas, lleva un tiempo de desarrollo mucho mayor y sigue en constante mejora. El 3D puede ofrecer mejores resultados en ciertos casos pero todavía requiere de muchas investigaciones y desarrollo para su consolidación. Ambos sistemas pueden convivir y complementarse sin inconvenientes.
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